Aprendiendo A Decir NO...

Publicado a las 22:34:13 en Freelancing (14)

Aprendiendo A Decir NO

Cuando uno trabaja de forma independiente (freelance), si bien uno tiene la libertad de poder elegir los proyectos en los cuales puede trabajar, muchas veces se hace difícil decirle “no” a un cliente.

Ya sea porque queremos quedar bien, porque necesitamos el dinero, porque es una persona conocida (familiar o amistad), el poder decirle “No” a esa persona se nos hace sumamente difícil, ya que tememos que la relación que podamos tener con dicha persona pueda verse afectada.

Lo peor de todo es que, usualmente, aceptar dichos trabajos nos traerán más dolores de cabeza que lo que nos proporcionarán beneficios, por más que parezcan ser muy buenos, sobre todo en la parte económica.

Estas son algunas de las situaciones en las que es recomendable decir “no”:

1. El cliente te ofrece un pago mucho menor al que solicitaste.

Cuando un cliente pide, y sobre todo de forma insistente, un descuento, o el presupuesto con el que cuenta es mucho menor de lo que le cobrarías por dicho trabajo, es en definitiva una situación en la que se debe decir “no”.

2. El cliente te pide realizar un proyecto de caracter ilegal o tal vez inmoral.

Si no estás de acuerdo con el tema del proyecto, o consideras que iría en contra de tus principios (si es para hacer un sitio web pornográfico o que “glorifique” la violencia, por ejemplo), estás en todo tu  derecho de poder decirle al cliente que no trabajarás con él.

3. No podrás cumplir a tiempo el proyecto.

Cuando un cliente requiere que un proyecto se realice, una de las primeras cosas que uno debe considerar es para cuándo debe estar listo, y si contamos con dicho tiempo para terminarlo. En caso no sea así, lo mejor es ser honestos con el cliente e indicarle que no podremos terminar el trabajo en el tiempo requerido. Tal vez no logremos realizar ese proyecto, pero el cliente apreciará la sinceridad y (tal vez) podrá considerarnos para futuros proyectos.

4. Se te pide que hagas algo que, francamente, no sabes hacer.

Siempre uno debe conocer sus propias limitaciones. No por querer aceptar el proyecto vamos a perjudicar al cliente al hacer un mal trabajo o tardarnos demasiado por no saber hacerlo. Eso también conllevará a que el cliente no nos considere para futuros trabajos. Lo mejor es ser honesto e indicarles que no realizamos ese tipo de trabajo.

5. El cliente te pide cambios y/o adiciones sobre el trabajo acordado anteriormente.

En este caso se le debe informar al cliente que, al no ser algo que se acordó previamente, tanto el tiempo de entrega como el costo del proyecto sufrirán una variación. Si el cliente se rehúsa a esto, es una señal clara para cancelar el proyecto.

6. El cliente es un amigo o familiar.

Si bien esto es algo que abordé en un artículo anterior, debe incluírse en este tema también. Como mencioné anteriormente, con una amistad o con un familiar, al estar tan cercanos a nosotros, en caso de presentarse algún inconveniente, la molestia será mucho mayor que con algún desconocido. En este caso, lo mejor sería referirlos a un colega, a menos que realmente estemos seguros que no se presentarán problemas.

Cabe señalar que si bien debemos ser completamente honestos con el cliente al indicarle el por qué de nuestra negativa, debemos hacerlo de una forma que no se considere ruda o poco educada. De esa forma, dejaremos abierta la posibilidad de que posteriormente nos contacten nuevamente.

Otro detalle a considerar: Nunca digan “lo siento, pero no podré hacerlo”. Se debe ser firme al momento de la negativa, sin dejar de ser educado, como lo mencioné líneas arriba.

 

Y a ustedes, ¿se les hace difícil decir “no”?

Escrito por Phillipe en martes, 20 de marzo de 2012 | Comentarios (0)

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